Dolor articular y artrosis
Rodilla, cadera y hombro son los tres motivos más frecuentes. Con ultrasonido revisamos la articulación en la consulta y decidimos si hace falta una infiltración o si el dolor se controla sin ella.
Los casos más frecuentes
Rodilla
Artrosis, tendinitis, lesión de menisco. El ultrasonido distingue entre ellas en la misma consulta.
Hombro
Tendinitis del manguito rotador, bursitis, hombro congelado.
Cadera
Artrosis y bursitis trocantérea, frecuentes después de los 50 años.
Artrosis de rodilla
Es el motivo más frecuente de dolor articular en el consultorio: el cartílago se desgasta con los años y el dolor aparece o empeora al subir escaleras, ponerse en cuclillas o después de caminar tramos largos. El ultrasonido permite ver, en la misma consulta, el espacio articular, si hay líquido acumulado y si el dolor viene de la articulación o de un tendón vecino.
Qué se revisa con ultrasonido
El espacio articular, la cantidad de líquido en la rodilla y el estado de los tendones y ligamentos que la rodean, con la imagen en pantalla durante la consulta.
Cómo se trata
Se empieza por tratamiento médico y ejercicio dirigido. Cuando la valoración lo justifica, se agrega infiltración o viscosuplementación, guiadas por ultrasonido.
Primero se mira, después se decide
Antes de proponer una infiltración se hace una ecografía de la articulación en la misma consulta. En bastantes casos, el resultado es que la infiltración no hacía falta, y el dolor se maneja con tratamiento médico y rehabilitación. Cuando sí está indicada, se aplica guiada por ultrasonido, con la aguja visible en pantalla todo el tiempo.
Cómo se usa el ultrasonido →Si te duele rodilla, hombro o cadera
Cuéntanos desde cuándo y qué tanto limita tus actividades.